Andrew Bogut… ¿punto y final a la NBA?

Hace tres temporadas ganaba su primer anillo de la NBA como elemento fundamental en el esquema de los Golden State Warriors. Al año siguiente idéntica rutina, con el ligero detalle de que los Cavaliers tenían preparado un vuelco de guión ya casi sobre el epílogo.

Aquella derrota en forma de dolorosa remontada provocó un seísmo en las entrañas de la Liga y Durant se vistió de warrior. No cabían todos (salarialmente hablando), y el tabique de carga de la defensa de Oakland fue uno de los elegidos para salir. Comenzó entonces una irremisible cuesta abajo.

Sin suerte tras GSW

Los tres años siguientes podemos resumirlos en muchas lesiones y unos pocos partidos. Sin continuidad en Dallas (26 partidos), visto y no visto en Cleveland (1 partido) y testimonial secundario de lujo en Los Angeles Lakers (24 partidos).

El 6 de enero anunciábamos que la franquicia angelina cortaría al pívot de Oceanía; un movimiento que pareció resultar del mutuo acuerdo, con el objeto de facilitar al jugador su fichaje por algún equipo con aspiraciones verdaderas de playoffs. Novias no le faltaron, pero el trasvase nunca se materializó.

A finales de marzo Bogut comunicaba que no volvería a jugar esta temporada por motivos familiares (esperaba su segundo hijo y el embarazo había sufrido complicaciones), y regresó a su Australia natal… de donde ya no se moverá.


¿Retiro temporal o jubilación anticipada?

Desde la cuenta de Twitter oficial de la NBL, la máxima competición profesional de baloncesto de Australia, han anunciado la vuelta de uno de los mayores valores de su estirpe, con el fichaje de Bogut por los . A sus 33 años y con suficientes lesiones para lo que le resta de carrera, este paso atrás huele a dulce retiro.

No podemos descartar del todo que se trate un movimiento más que clásico entre jugadores NBA venidos a menos, pero con fama de especialistas. Solo que el trámite suele pasar por China. Sano y rodado, no sería extraño que dentro de unos meses se repitiesen esos cantos de sirena por los que alguna franquicia audaz trata de reclutar para sus filas el, aún, intimidador poderío del center en vista a unos playoffs.

Pero tampoco podemos desechar que este regreso a casa sea el punto y final. El adiós definitivo de un número 1 del Draft que, a pesar de los altibajos y de poder ofrecernos su mejor versión solo durante un número limitado de años, ha sabido asumir con madura humildad sus limitaciones y exprimir al máximo sus condiciones.

En Milwaukee, un jugador diferente

Algunos quizás no lo recuerden, e incluso les choque, pero hubo un tiempo en que Bogut no solo era un seguro atrás, sino un arma de lo más eficiente adelante. En la campaña 2009/10 alcanzaba su techo anotador, con 15,9 puntos al servicio del equipo que lo drafteó, los Milwaukee Bucks.

En Golden State, sin embargo, rodeado de jugadores con pasmosa facilidad para anotar, sus dotes ofensivas pasaban casi desapercibidas por innecesarias. Pero fue ahí donde llegó el anillo y se refrendó el reconocimiento. Torturado por las lesiones, siempre se reconoció el talento de un big men algo tosco a veces, pero eficaz como pocos en su trabajo y con IQ a menudo infravalorado.

14 años después, ganancias de 116 millones de dólares, 694 partidos disputados y promedios de 9,8 puntos, 8,7 rebotes, 2,2 asistencias y 1,6 tapones en 28,4 minutos, regresa al hogar. Ya veremos si para siempre.