Oda al ‘Grit and Grind’: los Grizzlies retirarán el dorsal de Marc Gasol

Menos de lo que tarda en aullar el lobo al ver la luna llena. Ha sido salir rumbo a Toronto –acabamos de publicar un artículo repasando su herencia–, el último miembro de la triada que dio nombre y cuerpo al estilo de los en la última década, el Grit and Grind, e instalar de nuevo los arneses en la bóveda del pabellón.

En un equipo donde Mike Conley era la clase, Marc Gasol, y, sobre todo, , además eran también la entrega. El sudor. La insistencia. La pesadez. La terquedad defensiva hecha baloncesto.

Randoph llegó al proyecto de Tennessee en 2010, y Allen se sumó al año siguiente. Marc Gasol llevaba dos temporadas esperándoles.

Y desde entonces, un equipo al que años antes Pau Gasol lo había sacado del ostracismo y colocado en medio del mapa, empezó a adquirir relieve. Terreno escarpado, traicionero y hostil para todos aquellos rivales que se cruzaran en su camino. El DPOY del pívot en 2014 fue el premio individual a una marca colectiva.

La pesadilla de los playoffs

Imborrable aquella respuesta de Kevin Durant a Elio Martínez en entrevista en exclusiva a nbamaniacs, cuando le preguntamos qué rival le generaba mayor dolor de cabeza en las series por el título. “Memphis, que nos da problemas y hemos jugado contra ellos tres veces en playoffs. Siempre es divertido jugar contra ellos porque lo ponen difícil pero la recompensa de ganarles es muy grande porque la siguiente ronda será más llevadera”.

Y es que desde entonces, con una cultura diferencial y a contracorriente en una NBA que apostaba descaradamente por el ataque y el triple, los Grizzlies se ganaron un hueco en el Oeste y el respeto de toda la competición. Fueron siete playoffs consecutivos –con dos semifinales y una Final de Conferencia– con los Thunder de Durant y Westbrook, efectivamente, como uno de sus oponentes más repetidos y carismáticos, dejando a ambos bandos, según el año, como vencedores o vencidos.

Emblema de la ciudad

Y hace unos minutos, Robert Pera, dueño de la franquicia, ha decidido que era absurdo demorar lo inaplazable y lo ha hecho oficial. En julio de 2017 anunciaron que retirarían el ’50’ de Randolph, y tres meses después indicaron lo propio con el ‘9’ de Allen. Hora de ponerle el lazo al tridente; los tres dorsales (a falta del de Conley, que también caerá) penderán del FedExForum.

“Marc ha sido un compañero dedicado, una estrella y un pilar de este equipo las pasadas once temporadas. Él juega siempre con pasión y con corazón, y nos ha ayudado a llevar esta franquicia a siete participaciones en playoffs consecutivas. Pero lo que Marc ha hecho por esta organización es mucho más que baloncesto. Ha sido parte de un grupo de jugadores que ha sido capaz de cambiar la identidad de la franquicia, y dentro y fuera de pista han avivado la ciudad de Memphis. En nombre de los Grizzlies, quisiera agradecerle por haber dado su sangre, sudor y dedicación a los Grizzlies y a Memphis. El impacto que ha tenido en este equipo y esta ciudad permanecerá, y estamos deseando darle la re-bienvenida a su hogar, Memphis, donde su dorsal 33 colgara de las vigas del FedExForum junto a los de Zach y Tony”.

Marc Gasol, con este reconocimiento, logra dos cosas. La primera, adelantar a su hermano Pau en un homenaje del que sin duda, antes o después, iban a disfrutar los dos; y en consecuencia y a colación, convertirse en el primer jugador español de la historia en ver retirado su dorsal en algún conjunto de la NBA.

(Fotografía de portada de Ronald Martinez/Getty Images)