Parker: “Quiero seguir jugando, veremos si en San Antonio”

Noche de eliminación, jornada de reflexión. Los dos supervivientes del Big Three de San Antonio más Pau Gasol, han sido hoy noticias —Kawhi ya no es noticia; es rutina— y los tres por el mismo interrogante. El de su continuidad.

Del trío, es el mozalbete; uno de 35 otoños y a quién le acecha el invierno. Este año se ha visto forzado a dar un importante paso atrás tanto en minutos como en estatus. Ha perdido la titularidad, en beneficio de DeJounte Murray. Popovich está haciendo lo posible porque un relevo generacional imposible tenga una transición, ya que no indolora, suave. Nada de arrancar la tirita de golpe.

¿Posible cambio de aires?

No obstante, el francés acaba de entreabrir una puerta que llevaba cerrada muchos años y puede ir con la transición al traste. Tim Duncan se retiró como spur, Ginobili hará lo propio; una franquicia, una camiseta. Oh la lá, número 28º del Draft 2001, dieciséis temporadas al servicio de una causa, habla de su futuro con incertidumbre.

“Ya veremos. Yo ya he dicho que quiero seguir jugando. Estoy contento y no tengo ideas de retirada. Quiero seguir jugando y ya veremos si es en San Antonio. Todo el mundo sabe que amo estar aquí. Pero la agencia libre es siempre una locura, así que ya veremos”.

Mensaje extrañamente enigmático el del galo. En verano será agente libre, sí, y viene de percibir este curso 15,4 millones de dólares. Si él lo desea —y mientras no pida una cifra desorbitada en su renovación—, Parker tendrá un sitio perenne en San Antonio hasta que decida que ha llegado la hora de la retirada. Ya puede la agencia libre escaparse del psiquiátrico y bailar en taparrabos la danza de la lluvia.

Sería una locura plantearse que los tejanos ‘traicionaran’ al francés negándole una renovación, o incluso ofreciéndole una exageradamente a la baja. Por lo tanto, algo se guarda el point guard que no ha querido transmitir a los medios y se discutirá de puertas adentro de cara a la mesa de negociación.

Su peor año

Estamos, pongamos todo en contexto, ante el que ha sido el peor curso de Parker en la NBA, incluyendo su año rookie. También, de largo, el más rácano en minutos. 7,7 puntos y 3,5 asistencias en 19,5 minutos de juego y 55 encuentros disputados (21 titularidades).

En playoffs ante los Warriors, el cuerpo técnico ha confiado menos todavía en su viejo comandante: 6,6 tantos en 13,4 minutos.