Zion Williamson, ¿un Blake Griffin de 6,7?

Un LeBron James con menos IQ, un Shawn Kemp aún más espectacular, un cruce entre Charles Barkley y Larry Johnson, un Julius Randle ultra-atlético, un Draymond Green más desarrollado, y –la mejor– un más negro, más rápido y más fuerte Brian Scalabrine.

Estas son algunas de las muchas comparaciones que persiguen a en foros y webs especializadas desde que estalló el boom, hace ya cerca de dos años. Básicamente, se trata de un hablar por hablar. Un entertaiment en su más pura esencia; sin aspiraciones.

Pero resulta que precisamente anteayer, LeBron James (la más ambiciosa y errada de sus comparativas) nos ha animado a jugar a este poco práctico juego. “Creo que las comparaciones son parte del show y le vienen muy bien. La gente siempre va a decir que un jugador le recuerda a otro o que su forma de jugar se parece a la de alguien, y creo que eso es genial”.

Tomamos el guante, y apuntamos una que no es nueva, pero que vuelve a propagarse con fuerza en el Lecho de Pulgas. Usuarios de Real GM rescatan un paralelismo que ya dividió a las masas hace seis meses en Reddit.

“Zion Williamson es, básicamente, un Blake Griffin de 6,7”

Disgorge – Real GM

Altura: bajito para un ala-pívot

6,7 pies es el equivalente americano a 2 metros de altura. Actualmente, el dato más reciente tasa a Zion en los 2,01. Y Blake Griffin, el objeto de comparación, es un 6,10; o lo que es lo mismo, un 2,08 metros de altura.

Las dos temporadas (especialmente la segunda) de Griffin en la NCAA, fueron todo en lo que a derroche físico adolescente se puede aspirar. De hecho lo fue mucho más. ¿Adaptación? ¿Qué es eso? Pues aquí no fue él, si no sus defensores en la NBA los que tuvieron que apresurarse en hallar el modo de pararle cuando se disponía a machacar; lo cual era muy a menudo.

Comparativa NCAA

Un cuerpo y un desarrollo muscular increíbles para alguien de su edad. Griffin, por supuesto, fue número 1 del Draft 2009 (el de Harden, Curry, DeRozan, Holiday…) tras un curso sophomore con los Sooners de Oklahoma de 22,7 puntos, 14,4 rebotes, 2,3 asistencias y 1,2 tapones.

A día de hoy, Zion Williamson, futuro Nº1 del Draft 2019 en casi cualquier prospect (ya imponiéndose claramente a Barrett) está en los 22,4 puntos, 9,2 rebotes, 2,3 asistencias, 1,9 tapones y 2,3 robos en menos de media hora de juego (29,2 minutos).

Stats en la NCAA a 36 minutos PuntosRebsAsistsTapRob
Blake Griffin (sophomore)24,515,62,51,31,2
Zion Williamson (freshman)27,611,32,82,42,8

Entre sus puntos flacos compartidos, el número de pérdidas de balón (en torno a las tres por partido), irregularidad desde la personal (ambos por debajo del 67% en tiros libres) y un lanzamiento de tres pendiente de desarrollar (Zion está en el 29,2% y 2,4 intentos por encuentro).

Y entre lo que los hace diferentes (además de la considerable diferencia de altura y peso), podríamos destacar por un lado que, aunque suene contradictorio al ver las cifras (Zion asiste más de lo que lo hacía Blake), Griffin era un mejor generador de juego a los 20 años de lo que por ahora (aunque no para de progresar) lo es Williamson.

Mientras que en el lado contrario, el potencial defensivo del actual Zion (a pesar de la escasez de envergadura) es infinitamente superior al del viejo Blake.

Es, sin duda, uno de los grandes puntazos a favor de esta emergente estrella si las lesiones tienen el detalle de respetar. El brutal impacto que tiene en ambos lados de la pista. Sus win shares tanto ofensivos como defensivos, navegan a la par.

Un panzer de asalto

Y en cuanto a la báscula, ya hemos dicho que lo que pierde por alto, lo compensa por ancho. A la evidente dificultad que tendrá de puntear lanzamientos de forwards más altos que él (no tanto el verse desplazado en post moves), tendrá el contrapunto en ataque debido a un salto, un cuerpo y una agilidad con los que rebasa a casi cualquiera.

Kemp, por ejemplo, siendo casi 10 centímetros más alto que Zion y con unos highlights en la universidad que soportan la comparación, pesaba 25 kilos menos que el animal de Duke. ‘El Gordo’ Barkley, midiendo casi lo mismo que Williamson, ingresaba a la NBA con casi 15 kilos menos.

Griffin, 17 kilogramos de diferencia, dibujaría una estampa similar a la de Hasheem Thabeet pegado a la espalda de O’Neal.

Planes de futuro

Con estas comparaciones en la mano, pues, ¿a qué debería aspirar, por el momento, la mejor versión posible de Zion Williamson en la NBA?

Podría comenzar con desarrollar un tiro de tres y un juego de fuera a dentro como el de Griffin.

Trabajar el IQ hasta alcanzar el del gran Barkley.

Y quizás lo más importante. Cuidar obsesivamente de su físico (lo que implica mejorar el tiro y compaginarlo sanamente con la penetración) en aras de tener una carrera extensa y sin perder lo que le hace tan especial, tomando como advertencia el caso de Larry Johnson y su brutal desplome tras solo diez temporadas de NBA (a los 31 años), cuando su cuerpo dijo basta.

(Fotografía de portada de Grant Halverson/Getty Images)


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