Ricky Rubio a nbamaniacs: “Hayward me dijo que hacía tres años que quería jugar conmigo”


Pregunta: La última vez que nbamaniacs habló con Ricky Rubio  pudimos informarle del reciente (hacía unos minutos) traspaso de Chris Paul a Houston. Y usted mismo sería traspasado días más tarde.
Respuesta: Sí, justo. Hablábamos de Minnesota y me traspasaron al cabo de una semana.

Hay que ver cuántas cosas han cambiado en la vida de Ricky Rubio desde entonces. Equipo, ciudad, look, tatuajes, pelo más largo…
Sí, pasa muy rápido el tiempo. Ha sido un año de cambios en todos los aspectos pero estoy contento y con ganas. Eso es importante.

Incidamos un poco más en ese nuevo look. Mucho más ‘molón’. Por qué ese cambio de apariencia; por el cambio de etapa, por pasar a tener un aspecto más de veterano…
(Ríe tímidamente). Bueno, son tendencias. Llevaba tiempo con el pelo corto y decidí dejármelo un poco. El tatuaje es algo que quería hacer desde hacía ya tiempo y, mira, encontré el motivo. Fue un poco casualidad que fuera cambiar de equipo y de look a la vez. Pero bueno, está bien.

Por ese cambio a un aspecto más maduro ahora, ¿nota que le respeten más en la pista?
No, por el look no me respetan más. Sí me siento un poco más veterano. Llego a un equipo nuevo pero me tratan ya como un jugador que ha estado en la liga durante bastante tiempo y me escuchan, que eso es importante.

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Hablando de su llegada a Utah, desde los primeros días allí dijo que sentía una profunda admiración por su nuevo entrenador, Quin Snyder. Llegó a decir que en unas semanas había hablado más con él que con ningún otro técnico en la NBA. Qué le sorprendió tanto de Snyder y cómo es su relación con él.
Sí, es un entrenador que pide mucho la opinión del jugador, que ha estado en Europa, tiene la filosofía de los dos baloncestos y comparte mucho lo que piensa del jugador y del rol de cada jugador. Eso te hace sentir que estás involucrado, que cuentan contigo y es muy importante.

Mucha terapia individual de Snyder con el jugador, ¿más que técnicos anteriores en su carrera?
Sí, es un entrenador que dejó claros desde el principio los roles que había en el equipo, hablando con cada uno, dejando las cosas claras pero sin diferenciar entre el jugador número uno y el quince. Eso me acuerdo mucho que lo hacía Flip Saunders también; pero Quin hace sentir que cada jugador es importante en su rol.

Snyder dijo hace pocas semanas que quería que Ricky Rubio liderase y defendiese, no tanto que anotase en sus Utah Jazz. Qué han podido hablar al respecto de esas instrucciones y de lo que espera su técnico de él. ¿Le ha insinuado que tire menos a canasta?
Sí, empecé la temporada con un gran acierto y eso quizá hizo que dejara de hacer algunas cosas para las que se me fichó. Liderar, ser la voz en la cancha… Bueno, he reconducido un poco el rol, antes de tirar miro más opciones que hay… Estoy contento porque me siento cómodo en ese rol. Sé claramente lo que quiere el entrenador. Cuando él lo tiene claro y tú también es mucho más fácil jugar.

¿Son muy diferentes el trato, el juego, sistema, las maneras y el día a día de Snyder respecto a Tom Thibodeau?
Sí, son diferentes. Ni uno mejor ni otro peor, cada uno tiene su forma de entrenar. A mí me gusta mucho Quin, comunica mucho y eso ayuda mucho a la confianza del jugador.

Quizá en este comienzo en Utah, el punto de liderazgo que le pide Snyder le haya hecho bajar un poco en sus estadísticas. Por ejemplo, las asistencias (donde promedia 5,1 por las 9,1 del pasado curso). ¿Eso preocupa?
No. Llega un momento en el que ya no miras tanto las estadísticas, los números no lo son todo. A veces nos obsesionamos con estadísticas, con comparar, y las sensaciones son muy diferentes de cuando ves el partido a solo ver la estadística. Estoy contento con cómo me he adaptado a un nuevo equipo, que no es fácil, y en cada temporada hay diferentes picos mentales o físicos. Tienes que adaptarte a ellos. Estoy contento sobre cómo de un pequeño bache, en cuatro o cinco partidos que no estaba al cien por cien, he podido reconducirlo y ahora estoy en muy buena forma otra vez.

Qué locura esto de las estadísticas y estadísticas avanzadas. La era actual en la NBA tiende cada vez más esas cosas. Cómo lleva el jugador ese marcaje tan exhaustivo de las matemáticas.
Todo se hace con muchas estadísticas pero hay muchas cosas que no se pueden poner a nivel estadística. Ya sea en lo anímico, liderar el equipo… No es lo mismo dos puntos en el primer cuarto que dos en el último segundo. Son cosas difíciles de valorar con estadísticas. Gustan mucho las estadísticas pero lo que el jugador quiere es sentirse cómodo una vez entra a la pista y eso no está en ninguna estadística.

No descartemos que lo esté pronto, dado al ritmo que va la estadística avanzada en el deporte.
(Se ríe). Como no somos robots, eso no se podrá controlar nunca. No somos robots, somos personas y hay muchos factores que influyen: sentimental, mental… y eso es imposible de ver en estadísticas.

“La defensa, base de nuestro éxito aun sin Gobert”

En su llegada a Utah ha coincidido con el novato Donovan Mitchell. Qué talento. Anota y tira mucho. Pero qué ve Ricky Rubio, sobre Mitchell, en los entrenamientos que no se haya aireado tanto en los partidos por ahora. Y, por tanto, algo que el aficionado desconozca.
Es un jugador que quiere aprender mucho. Está constantemente preguntando y eso es muy bueno para un jugador que ya está teniendo éxito en la liga, que quiera mejorar aún más. No es un jugador que solo vaya a durar su año rookie, va a durar muchísimo porque se le ve con muchas ganas de aprender. No es lo mismo ahora que cuando empezó la temporada, ya sabe cómo funciona la NBA. Desde el principio me preguntaba muchas cosas, ‘y esto… y lo otro…’. Y mira muchos vídeos. Mira sus errores en vídeo para mejorar y eso es muy importante.

Ya hay conexión Rubio-Mitchell. Lo decimos por la cantidad de pases abiertos al novato que han acabado en canasta de tres.
Tenemos buena conexión. Me gusta jugar con alguien que sea tan anotador, me gusta hacer las cosas fáciles para él, intento hablar mucho durante el partido para saber cómo le gusta recibir y dónde quiere los pases.

Ahora mismo, tienen a Rudy Gobert fuera del equipo, lesionado. En la quinta mejor defensa de la liga, el jugador más especialista no puede defender. Cómo lo están tratando de paliar.
Intimida mucho en defensa y eso nos ayuda a poder ser más agresivos; sabemos que él está tapando los errores. Hemos conseguido ser más agresivos en líneas de pase para que el contrario no esté cómodo y no puedan atacar fácil. La defensa va a ser la base de nuestro éxito, aunque nuestro mejor jugador en eso no esté.

Seguro que ha podido hablar con Gobert de alguno de los enfrentamientos pasados entre España y Francia en baloncesto FIBA.
Sí, sí que hablamos y nos reímos de ello. Son cosas que pasan en el mundo del baloncesto y no es nada personal, es ser competitivos. Cuando no te conoces a veces te picas un poco más, pero cuando juegas con la misma camiseta juntamos esa competencia.

Tiene pinta, este Gobert, de ser un buen tipo. Con gusto también por las bromas y el buen ambiente.
Sí, es un jugador que es joven y eso se nota; pero que tiene experiencia NBA, sabe lo que se necesita para hacer equipo. Es muy importante para nosotros.

El propio Gobert o quizá Joe Ingles, que también se le ve un tipo alegre, estarán entre los jugadores que más quieran divertir y con un carácter más extrovertido dentro del vestuario…
Hay de todo. Al ser un vestuario muy internacional, o jugadores que han jugado en muchas partes, se juntan diferentes personalidades. Sí que Joe Ingles es un poco el ‘payasete’ del equipo. También Donovan (Mitchell) y Rodney Hood se pican por quién pone la música y qué tipo de raperos son mejores. Nos preguntan a Joe y a mí, que no entendemos mucho de eso, y se ríen. Hay buen rollo en el equipo.

Huele a que ese vestuario se pasa el día escuchando rap, por lo que cuenta.
Sí, se pican por qué rapero es mejor. Nos preguntan y yo no entiendo de los raperos americanos.

¿Algún compañero en el vestuario le ha sorprendido especialmente? O sea, le ve mejor de lo que esperaba hablando de rendimiento. Alguien que haya superado sus expectativas.
A todos los conocía más o menos, así que era difícil que me sorprendieran en cuanto a resultados. Rodney Hood está siendo clave, sobre todo desde que sale desde el banquillo revolucionando todo, y ha tenido un par de partidos muy fino de cara al aro. Ekpe (Udoh), defensivamente, me parece uno de los mejores jugadores con los que he jugado jamás.

Se intuye buen ambiente. Hay algún pasatiempo en el que esté todo el vestuario metido. Quizá la Fantasy, o a qué juega un vestuario NBA en este caso.
No, a la Fantasy no jugamos. Sí que algún año han jugado a la NFL Fantasy, pero yo no he jugado. Este año se le está dando mucho al Call of Duty pero no hay mucho pique en ese tipo de juegos. Es más hablando y cada uno hace un poco la suya.

“No me metía en ‘peleas’, pero no te puedes dejar pisar”

Hablando de su propio rendimiento desde que llegó a Utah Jazz, como ha explicado antes, empezó jugando muy, muy bien, con picos de acierto en el tiro sensacionales; y luego atravesó un bache. Después ha vuelto a recuperar un nivel aceptable. Aunque siempre se le suele preguntar esto, por qué unos días está tan acertado y otros lo contrario. De qué depende y cómo explica esa gran distancia.
El tema mental es muy importante, también estar en un buen momento y trabajar, pero tener confianza es lo que te hace ser el jugador que quieres llegar a ser.

Es curioso que nada más llegar a los Jazz se vio que iba a tener galones. Participó en el comité de reclutamiento que en verano pretendía convencer a Gordon Hayward, agente libre, de que se quedara en Utah. Cómo fue todo aquello.
Es una muestra más de que el equipo tenía confianza en mí; el poder ayudar a decidir con el jugador estrella del equipo. Fue una experiencia única, diferente, no lo había hecho jamás. Estuvimos tres o cuatro de nosotros yendo a su casa, diciéndole las ganas que teníamos de que se quedase. Cada uno tiene sus motivos en función de diferentes factores. Al final se decidió por Boston pero Utah hizo todo lo posible para que llegara.

Se llegó a publicar, de hecho, que Ricky Rubio era una petición expresa de Gordon Hayward para que el alero valorase quedarse en los Jazz esta temporada. La estrella del equipo de entonces (curso pasado) pidió jugar con usted.
Sí, hablamos de ello. Me dijo que hacía tres años que quería jugar conmigo. Pero había llegado a un punto que decidió otra cosa. Eso te ayuda, el hecho de que jugadores de la liga quieran jugar contigo por tu forma de jugar.

Llegar a Utah le ha venido muy bien por la forma de jugar que menciona. Por lo visto en el inicio de temporada, su nuevo equipo practica un juego más colectivo que Minnesota: extra pass, circulación y no tanta individualidad de jóvenes talentos.
Sí, se mueve mucho más el balón, hay jugadas de uno o incluso dos extra pass. Se juega mucho a conseguir ventajas a través de equipo, no individuales. Se aprovecha cómo es el equipo. En Minnesota teníamos un talento individual extraordinario, donde podíamos conseguir ventajas en uno contra uno, y aquí es más en equipo. A mí me gusta, lo puedo hacer bien y me siento cómodo.

Qué hay del factor magia, distintivo de sus primeros años en la liga. Ahora, quizá lo ha sustituido por su liderazgo en la cancha y no se ve tanto.
Sí, igual estoy siendo un poco más precavido. Por tener que encajar en un nuevo equipo también, cosas nuevas… Es difícil porque hay mucho que probar y es preferible hacer las cosas bien y un poco aparcar eso. Tengo ganas de mostrarla (la magia) pero es algo que vendrá con el tiempo, cuando me sienta un poco más cómodo.

En uno de sus primeros partidos del nuevo curso tocó vuelta a Minnesota. Y además de la cálida ovación de su antiguo pabellón, mantuvo un leve pique verbal con Jimmy Butler. Usted siempre había rehuido este tipo de intercambios pero esta vez no se arrugó frente a un All-Star.
Normalmente no me metía en ‘peleas’, por así decirlo, aunque sean verbales; pero llega un momento que tienes la experiencia y la confianza de que no te pueden pisar. Él quería en ese momento hacer valer lo que era él en la liga y también en su nuevo equipo, pero yo no me iba a echar para atrás.

Llegar a playoffs es el objetivo de la temporada en los Jazz. Con qué equipos cree que se va a pelear por él.
Creo que Denver, New Orleans y Portland van a ser los que estén entre el quinto y el octavo y con los que tendremos que luchar.

Y qué le puede faltar a Utah para poder luchar con ellos en igualdad e incluso superarles.
Primero que Rudy (Gobert) y Joe Johnson se recuperen, son dos piezas importantes. Estamos mejorando día a día y eso se nota en el juego. Empezamos muy bien en resultados pero en cuanto a juego hemos dado un paso adelante también y ahora estamos en otra buena racha.

“Me llamaron para decirme que me iban a traspasar”

Hablemos ahora de su salida de Minnesota. No se veía desde fuera mucho feeling con Thibodeau, no sabemos si esta sensación era real o no. Qué sintió cuando se enteró de que le traspasaban.
Me llamaron para decirme que me iban a traspasar, mi agente. Fue un momento diferente en mi carrera, con sensaciones muy distintas. Contento por empezar una nueva etapa, un poco nostálgico porque pasé seis años en Minnesota y eso no se olvida. Nervios de empezar en un nuevo equipo y de ver cómo iría porque no conocía nada más allá de Minnesota. Contento y un poco excitado por evolucionar en mi carrera, eso sentía.

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Qué es lo que más le queda de esos seis años allí.
He tenido buenos momentos y malos y eso me ha hecho crecer como jugador. He conocido a personas maravillosas en el club y la ciudad. Me llevo un gran recuerdo. Volveré algún día a la ciudad, a visitar amigos que tengo allí y eso es lo que te llevas. Son seis años muy importantes en mi vida y carrera, estoy muy agradecido.

Algún fan le sorprendió con algo un poco extravagante en su vuelta. Ya fuera una foto con su cara, un mural curioso, una invitación…
No, la verdad es que tuve una buena recepción. Estaba emocionado pero no había nada así a destacar.

“A Embiid le van a ver no solo por sus números, sino por el show que monta”

Qué nos puede decir de la temporada. Se han juntado un buen puñado de novatos y jugadores jóvenes este año, como Ben Simmons o Joel Embiid, que están causando una gran impresión. Cuál es el que más le ha sorprendido personalmente.
Yo creo que Ben Simmons es el rookie que se ha adaptado más rápido. Y con las grandes expectativas que tenía aún las ha sobrepasado. Es un jugador con mucho talento. Además el equipo está funcionando, están teniendo resultados. Eso es muy importante también, la importancia del jugador no solo en números sino también en resultados. Eso es lo que al final cuenta. Y después, creo que Celtics como equipo, también. A pesar del duro golpe de perder a Gordon (Hayward) y de la manera que fue, se repusieron y consiguieron 15 o 16 victorias seguidas. Eso dice mucho de cómo son como equipo y de lo bien que lo hace el entrenador para juntar a un equipo que el año pasado lo hizo muy bien, tuvo muchos cambios y lo están haciendo hasta mejor.

Insistiendo un poco en el Process de Philadelphia, la sensación que da Embiid desde fuera es de estar un poco como una regadera. ¿Esa misma sensación da en la cancha (Ricky se ríe antes de terminar la pregunta)?
Es un jugador al que le gusta el show, eso vende mucho y es lo que le gusta. Lo que no se le puede criticar es que lo utiliza para el bien del equipo. Están ganando y está siendo la pieza clave para el gran inicio de su equipo. Puede agradar más o menos pero los resultados están. Le van a ver no solo por sus estadísticas sino también por el show que monta.

Hace unos días, Marc Gasol comentaba que es un gran desafío para la mente de un jugador NBA ser el líder de tu equipo y no poder salir a la pista a jugar, a ayudar a tus compañeros (poco después, despido de Fizdale). Para Ricky Rubio, cuál es el mayor desafío para la mente que afronta un jugador NBA? Seguro que se le ocurren varios con tanto viaje, exigencia física, mental, partidos seguidos, fama…
Aceptar el éxito yo creo. Cuando juegas un buen partido, no relajarte. Hay veces que puedes estar jugando bien y eso te juega una mala pasada, te relajas. Coger esa buena confianza otra vez es difícil. Entonces hay que saber controlar todo eso. Hay que querer más, no vale solo con hacer un buen partido, hay que seguir. Eso es a base de querer más y de no morir de éxito.

Toca también preguntarle por las famosas ventanas FIBA para el Mundial. No por su opinión, que cada uno tendremos la nuestra, sino por si se comentaba algo al respecto estos días entre los jugadores NBA implicados. ¿Lo han vivido con inquietud, comentado, o directamente era un tema que ha pasado más inadvertido por estar tan lejos?
Es una pena no poder estar. Pero sientes un gran orgullo por cómo han jugado esta primera ventana y con envidia sana por ver todo lo que se han dejado la piel en la cancha (equipo español) y por cómo han jugado.

Ya para terminar, cuando hablamos en la anterior ocasión, le recordamos que algunas veces en los entrenamientos se le veía hacer mates. Nos dijo que algún día mostraría esa habilidad también en los partidos. Todavía no ha llegado ese día.
No aún no ha caído, pero ya veremos, algún día que vaya así… Al final son dos puntos igual así que tampoco hay que darle mucha importancia.


EXTRA NBAMANIACS

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