¿Qué hacer con Andre Roberson?

El alero entra en su último año de contrato

En situaciones normales, es decir, sin lesiones de por medio y respondiendo a la pregunta del titular, quedárselo. No habría más vuelta de hoja. En el arquetipo del 3&D player, es un triste vacío en lo primero y un profundo oasis en lo de después. Y con eso le basta. O le bastaba.

Perímetro descomunal (en defensa)

Los Oklahoma City , cuando han juntado filas, han sido una de las mejores defensas de la Liga. Y eso sin su, sobre el papel, mejor defensor. Paul George ha desplegado esta temporada una enorme versión atrás, pero por desgracia apenas los hemos visto a ambos coincidir en pista. Una botella defendida al unísono por un Andre Roberson pre-lesión y un George post-adaptación es algo que no hemos llegado a disfrutar. Y ahora existe la duda de si llegaremos a hacerlo.

Al forward de los Thunder le queda tan solo un año de contrato por delante a razón de 10,74 millones de dólares. No es un salario desorbitado, pero las cuentas andan justas en Oklahoma (ahora mismo pagarían 50 millones sólo en impuesto de lujo), por lo que la franquicia tendrá que decidir con quién se queda y a qué piezas opta por sacrificar. Roberson está bailando en ese alambre.

¿Volverá al 100%?

Por un lado tenemos la fuente de Jake Fischer, de Sports Illustrated, quien afirmó que tanto el alero como Steven Adams y Dennis Schorder están en el mercado. Por otro, las recientes declaraciones de Sam Presi, general manager del equipo, quien ha afirmado –cuenta Erik Horne de The Oklahoman– estar impresionado con los avances en la recuperación que está mostrando el jugador en estas últimas semnas.

De ser esto cierto (percepción real o estrategia de venta… cualquiera sabe) sería una grata noticia, pues recordemos que Roberson no disputa un choque oficial desde enero de 2018 –ha llovido… 18 meses–, justo cuando empezaron a manifestarse y encadenarse sus problemas de rodilla, con hasta tres visitas al quirófano.

En esa última temporada, la 2017-18 y ya con Carmelo y George ya en el equipo, Roberson, a pesar de su languidez anotadora (5 puntos y 4,7 rebotes) seguía siendo un fijo para Billy Donovan, promediando 26,6 minutos por encuentro en los 39 que disputó antes de dar por finiquitada la temporada e iniciar el largo proceso de rehabilitación.

Las dudas ahora son lógicas, y el gran problema es que no se podrán resolver hasta que dé comienzo la temporada. Siendo Roberson un jugador eminentemente físico y descansando su gran valor en su tenaz y eficaz desempeño en defensa, ¿cuánto podrá ver lastrado dicho poderío tras año y medio en el dique seco y con una rodilla tan castigada?

Dejarlo para el final

Lo más coherente sería no abordar su futuro hasta resolver previamente los expedientes de Schoder y Steven Adams. El pívot, comentábamos ayer, interesa mucho a los Celtics, quienes a cambio –ya que no a Tatum– podrían estar dispuestos (todo esto es hipotético) a dar a Jaylen Brown, otro forward con similar potencial defensivo a Roberson pero mucho mejor anotador y que podría formar una pareja de lo más interesante con George.

El valor de Roberson, lo sabemos todos, no se mide en su boxscore, sino en intangibles. Es ahí donde realmente despunta su indubitable valor. Además, sólo tiene 27 años (28 en diciembre), por lo que de volver al 100%, sería un re-fichajazo para OKC a cambio de esos 10 millones. Cinco años en la franquicia (toda su vida profesional) y simbiosis total y absoluta hasta el momento.

(Fotografía de portada de David Ramos/Getty Images)


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas. No dejes que un algoritmo te diga lo que debes leer.


Anterior

Los 10 mejores escoltas agentes libres de la NBA 2019

Boston pone sus ojos sobre Kemba Walker

Siguiente