¿Qué jugadores de la generación de 2015 serán renovados?

Con el mercado de fichajes ya solo pendiente de jugadores de segunda línea, alguna franquicias están acercándose a la fecha límite para decidir cuestiones relativas al año que viene, y es que, como cada año, el contrato de rookie de toda una generación comienza a agotarse y toca hacer balance. En esta ocasión, aquellos jugadores elegidos en el Draft de 2015 se preparan para la que será su cuarta y última temporada bajo este contrato, por lo que sus equipos tienen una decisión que tomar: renovarlos ahora o dejar que sean agentes libres restringidos en 2019.

Aclaremos términos. Para favorecer que los jugadores de cada Draft puedan continuar en los equipos en los que empezaron sus carreras, la NBA da la opción a estos de renovarlos antes de que salgan al mercado, incluso por más dinero del que podrían ofrecerles otras franquicias en la agencia libre. De no aprovechar esta opción, los jugadores se convertirían en agentes libres restringidos, es decir, podrían firmar otros contratos pero su equipo se reservaría la opción de igualar la cifra para retener a su jugador.

La fecha límite para hacer efectiva dicha renovación es el día antes de que empiece la temporada, esto es, el 15 de octubre. Hasta entonces, habrá idas y venidas en los despachos de muchas entidades para decidir hasta qué punto quieren apostar por algunos jugadores.

Del Draft de 2015, son todavía 23 los hombres que se encuentran en esta situación. Por orden de elección: (Timberwolves), D’Angelo Russell (Nets), (Knicks), Willie Cauley-Stein (Kings), Emmanuel Mudiay (Knicks), Stanley Johnson (Pistons), Frank Kaminsky (Hornets), (Heat), (Pacers), Trey Lyles (Nuggets), (Suns, renovado), Cameron Payne (Bulls), (Wizards), (Celtics), Sam Dekker (Cavaliers), Jerian Grant (Magic), Delon Wright (Raptors), Justin Anderson (Hawks), Bobby Portis (Bulls), Rondae Hollis-Jefferson (Nets), Tyus Jones (Timberwolves), Jarell Martin (Magic), y (Cavaliers).

A continuación, analizamos la situación en la que se encuentra cada uno de los jugadores mencionados.

Dos contratos máximos asegurados, otro por llegar

El jugador cuya situación se intuye más clara es Kristaps Porzingis, cuarta elección del Draft de 2015, que, salvo sorpresa, firmará una extensión por el máximo de 158 millones en cinco años. Los Knicks cuentan con espacio salarial para la renovación de Porzingis, aunque esta sería igualmente obligatoria en caso de no tenerlo. Aunque sufrió una lesión de gravedad que amenaza con dejarle fuera de las pistas 12 meses, el letón es ya una superestrella de la Liga, y está llamado a ser uno de los jugadores dominantes de la próxima década y eje central del nuevo proyecto de los neoyorkinos. Cualquier cosa distinta de su continuidad puede acabar con una ola de suicidios en las oficinas del Madison.

Cabe recordar que este contrato máximo ya ha sido firmado por dos de los jugadores de esta generación, Devin Booker y Karl-Anthony Towns. El escolta de los Suns oficializó el acuerdo el pasado 8 de julio, y tiene por delante el reto de comandar a una interesante generación de jóvenes en Phoenix. Por su parte Towns alcanzó el acuerdo el pasado 22 de septiembre con un contrato similar que le podría reportar cerca de 190 millones de dólares dependiendo de los reconocimientos que consiga este año.

Los Nets, a la espera

Pese a su segundo puesto de aquel Draft, la carrera de D’Angelo Russell en la NBA no ha terminado de ser especialmente brillante. Aunque su rendimiento no ha sido malo, actualmente no parece un jugador alrededor del cual construir un proyecto ambicioso, y en Brooklyn deben plantearse hasta dónde están dispuestos a llegar para retenerlo. Sin embargo, el base cuenta con un valor muy escaso en la plantilla: juventud.

Cuando Kevin Garnett y Paul Pierce llegaron a los Nets lo hicieron a cambio de una importante cantidad de primeras rondas del Draft que, dado el desastre deportivo en el que Brooklyn lleva años sumido, acabaron siendo muy altas. La franquicia no solo quedó hundida en el pozo de la Liga, sino que sus opciones para iniciar una reconstrucción fueron muy escasas. Aunque se han movido bien dentro de sus limitaciones, Russell es lo más parecido que tienen al talento joven, y dejarlo marchar no parece la mejor opción. No obstante, no se espera que vaya a recibir grandes ofertas el verano que viene, por lo que los Nets podrían esperar para negociar.

La misma situación podría aplicarse a Rondae Hollis-Jefferson, quien también ha tenido buenos minutos y parece un valor a conservar, pero tampoco parece que vaya a obtener una extensión este año. Si Brooklyn aspira a hacerse con un gran agente libre el próximo verano, no puede empezar a comprometer millones.

¿Cuestión de tiempo?

Aunque escasos, hay varios jugadores cuya extensión parece estar al caer a falta de unos flecos. Uno de ellos es Larry Nance, cuya segunda mitad de temporada despertó el interés de los Cavaliers. Las últimas informaciones apuntan a que los de Ohio están interesados en su continuidad, y parece que puede ser uno de esos jugadores que, sin alardes de talento o de calidad, tenga una buena aportación en relación calidad/precio.

También han surgido rumores acerca de una posible extensión del contrato que a vincula a los Bulls y a Bobby Portis. Pese a los problemas a nivel extradeportivo que tuvo con Nikola Mirotic, su rendimiento en la cancha le ha hecho un jugador valioso para el proyecto de Chicago, y así parece entenderlo la franquicia. Aunque no hay nada seguro, la posibilidad se ha discutido en las oficinas del United Center.

Se intuye más delicado el caso de Myles Turner. Aunque su renovación parece segura, su rol tras la irrupción de Oladipo ya no es tan capital como años atrás, lo que hace que sea la cifra lo que se ponga en duda. Los Pacers cuentan con varios jugadores importantes cuyo contrato finaliza en 2019, por lo que ofrecer al pívot un salario muy alto podría condicionar enormemente su agencia libre del próximo verano. Ante esta situación, a Indiana podría interesarle renovarle este año, pues una posible explosión del texano les obligaría a ofrecerle un máximo el próximo julio para asegurarse su continuidad.

Problemas de espacio

Las dificultades para alcanzar la extensión tiene que ver a veces más con las capacidades de la franquicia que con las del jugador. A lo largo de estos tres años, hay varios hombres cuyo rendimiento ha sido sobradamente contrastado pero a los que, por escasez de espacio salarial o por acumulación de talento en su posición, cuesta hacer un hueco en la plantilla. El jugador, sabedor de que podría tener más protagonismo y ganar más dinero en otra franquicia, es quien suele acabar teniendo mayor poder de decisión.

En este sentido, destaca el caso de Kelly Oubre Jr. con los Washington Wizards. Su crecimiento sostenido desde su llegada a la NBA y su buen papel como sexto hombre le convierten en una pieza importante para los capitalinos, quienes, casi con toda seguridad estarán interesados en retenerlo. El problema es, no obstante, económico, pues con la entrada en vigor del futuro contrato de Wall (170 millones en 4 años a partir de 2019) Washington tiene comprometidos casi 111 millones de dólares en el salario de solo cinco jugadores para el curso 19-20. Una extensión a Oubre supondría de forma casi segura asumir un gasto muy importante en concepto de impuesto de lujo.

Sin embargo, quizás a los Wizards les convenga renovar su contrato cuanto antes para evitar un derroche mayor. Ya el año pasado pagaron caro el haber especulado con la renovación de Otto Porter, ya que los Nets ofrecieron al alero un contrato de más de 100 millones en cuatro años que los de Washinton se vieron obligados a igualar para retenerlo. Si temen que esto pueda repetirse y cree que Oubre es una parte importante de su proyecto, tendrán que actuar este año. El precio seguramente acabe siendo menor que el que firmarían el próximo verano.

Tampoco está del todo clara la situación de Justise Winslow en los Heat, otra de las franquicias a las que su gestión del salary cap en los últimos años ha dejado sin mucha capacidad de movimiento. Cuando Whiteside ejerza su opción de jugador por 27 millones (no parece viable que renuncie a ese dinero), quedará poco espacio para nuevos contratos en Miami, y Winslow, aunque es un buen jugador de rotación, podría no merecer semejante sacrificio, más aún cuando cabe la posibilidad de que Dragic no ejerza su opción de jugador en busca de más millones. Es posible que, aunque a regañadientes, se vean obligados a prescindir de él.

El día de la marmota Celtic

La renovación de Marcus Smart ha sido un quebradero de cabeza en las oficinas del TD Garden durante mucho tiempo. Él quería seguir y los Celtics querían que siguiera, pero las pretensiones económicas del primero y la escasa capacidad de maniobra de los segundos en ese aspecto hicieron que las negociaciones se extendieran más de lo deseado. Finalmente se llegó a un acuerdo, pero ahora el problema ha vuelto en forma de Terry Rozier.

La situación se antoja prácticamente idéntica. Rozier demostró sobradamente su valía el curso pasado, pero el salary cap de Boston es muy limitado, especialmente tras la mencionada renovación de Smart, lo que reduce las posibilidades de ofrecerle una extensión. Todo apunta a que los Celtics esperarán al verano que viene, donde se sabrá si retienen o no a Kyrie Irving, para tomar la decisión, aunque parece que será Rozier quien tenga que afrontar la gran disyuntiva: renunciar a varios millones para continuar en el prometedor proyecto, o salir a la agencia libre buscando un rol más importante con su respectivo contrato.

Pero eso no es todo. Llegará el verano de 2019 y con él llegará el momento de hablar de la extensión de Jaylen Brown. Y luego vendrán 2020 y la extensión de Tatum. He ahí el gran dilema del ‘caso Rozier’: que cada millón invertido este año limitará las opciones de futuro, un futuro seguramente más prometedor que el que el propio Rozier, pese a su contrastada calidad, puede ofrecer. “Bendito problema” dirán unos. “Es mirar muy a largo plazo” pensarán otros. Quizás, pero es algo que seguramente Danny Ainge ya tenga en la cabeza como bien repasó en este artículo de Miguel Gaitán.

El resto

Al margen de los casos mencionados quedan otros jugadores cuya renovación este año parece poco probable. Aunque sus franquicias podrían estar interesadas en su continuidad, esta no se antoja prioritaria y seguramente esperen al curso que viene para decidir qué es lo que más les conviene. Este es el caso de Willie Cauley-Stein (Kings), Emmanuel Mudiay (Knicks), Stanley Johnson (Pistons), Frank Kaminsky (Hornets), Trey Lyles (Nuggets), Cameron Payne (Bulls), Sam Dekker (Cavaliers), Jerian Grant (Magic), Delon Wright (Raptors), Justin Anderson (Hawks), Rondae Hollis-Jefferson (Nets), Tyus Jones (Timberwolves) y Jarell Martin (Magic).

El año pasado, solo cuatro jugadores del Draft de 2014 fueron renovados antes el inicio del curso, por lo que es muy probable que muchos de los jugadores mencionados a lo largo del artículo acabe uniéndose a este grupo en la agencia libre del año que viene.

Los que se quedan fuera de la lista

Por diversos motivos, no todos los jugadores de elegidos en el Draft de 2015 están en disposición de firmar esta renovación. En el caso de Mario Hezonja y Jahlil Okafor, sus franquicias optaron por no ejecutar la opción de equipo contemplada en el contrato de rookie; Nikola Milutinov nunca han llegado a debutar en la NBA; y Rashad Vaughn, Chris McCullough y R.J. Hunter no tienen contrato en vigor. Tampoco tiene contrato en vigor Josh Huestis, aunque su caso es particular ya que fue escogido en el Draft de 2014 pero se incorporó a la Liga junto a esta generación.

El más curioso es el caso de Kevon Looney, que, pese a continuar en los Warriors, equipo que lo escogió en el Draft, no está bajo su contrato de rookie, pues los de Oakland no ejercieron su opción de equipo y le ofrecieron el mínimo para ahorrar gastos en impuesto de lujo.


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas. No dejes que un algoritmo te diga lo que debes leer.


Anterior

Larry Brown deja el Torino por problemas de salud

Phoenix Suns despide a su GM: Ryan McDonough

Siguiente