¿Los Lakers, con todo a por Kawhi Leonard?

¿Cuáles son los cinco mejores aleros del momento en la NBA? Si dijésemos que LeBron James, Kevin Durant, , Paul George y Giannis Antetokounmpo, más allá de una voz discrepante o dos, seguramente tendríamos un asentimiento cuasi unánime.

Y hablar de un jugador incluido en un Top-5 posicional, cualquiera que éste sea, es hablar, a la fuerza, de un jugador de una categoría tal, alrededor del cual poder edificar el futuro de una franquicia. Y en la promesa de hace unos meses de Rob Pelinka y Magic Johnson de traer “una o dos estrellas en 2018”, encaja perfectamente un forward Top-5.

Toma el relevo en los rumores

Curiosamente, hasta ahora se había hablado largo y tendido de dos de ellos. De las más que plausibles opciones de que, o bien LeBron James o bien Paul George, recalaran en Lakerland este verano. Dos opciones que, sin embargo, han ido perdiendo fuelle en las últimas semanas entre rumores y ruedas de prensa.

George parece estar feliz donde está y todo pinta a que le dará al menos un año más cuerda al efectista (falta ver si efectivo) proyecto de OKC. LeBron es todo una incógnita. Si seguirá en Cleveland o si se irá, y de hacer esto último, a dónde irá. Los Ángeles es solo una opción más de las muchas que rumiará el rey.

Kevin Durant no tiene pensado mover un pie del paraíso. Quiere anillos, felicidad y diversión, y nadie está en condiciones de ofrecerle ese cóctel mejor agitado que los Warriors. Con el griego más de lo mismo. Pinta, por ahora, a jugador franquicia de Milwaukee ad eternum.

¿Y Kawhi? Hasta hace unos meses habríamos puesto la mano en el fuego a que sería para los lo que Anteto para los Bucks. Un jugador absolutamente innegociable.

Kawhi Leonard ‘era’ el elegido

Era él. El mesías, el eslabón, el relevo, la píldora que haría más suave la extremaunción del Big Three inmortal de Texas. La esperanza generacional de no bajar de la élite a San Antonio, y mantenerlo en la pomada de aspirantes durante otra década de manera initerrumpida.

Un jugador impresionante, adelante y atrás. Capaz de secar al mismísimo LeBron James —dentro de lo humanamente posible— en unas Finales. Capaz de comandar al equipo en anotación durante tres temporadas consecutivas y ser, al mismo tiempo, su defensor más implacable.

Un jugador de 26 años y un valor incalculable —aunque su sueldo actual lo tase en 18,8 millones— que podría abandonar una franquicia que, aunque ha demostrado ser capaz de navegar sin él mucho mejor de lo esperado en temporada regular, los playoffs se les están haciendo un muro imposible de escalar (0-2).

Y la relación que mantienen en este instante Leonard y San Antonio todos la conocemos. O mejor dicho, nadie la conoce, porque entre declaraciones, contradicciones, filtraciones, rumores, recados y silencios, solo podemos afirmar sin temor una cosa: esta pareja está en crisis.

La gravedad de la misma y la mutua voluntad de solucionarla, no están para nada claras. Un misterio e incertidumbre que nos tiene descolocado a todos, y una coyuntura que los están dispuestos a tratar de aprovechar.

Todo a favor en L.A.

Byron Scott, ex entrenador jefe de los angelinos entre 2014 y 2016, ha dicho esta semana —y recoge Sporting News— que la paciencia no va a ser la protagonista precisamente este verano en las oficinas de El Segundo. Todo lo contrario. Ni desarrollo, ni pasitos pequeños, ni nada de acompañar a los más jóvenes con una sola estrella. Scott cree que irán a por dos, y no a por dos cualesquiera. Irán a por las ballenas; los malditos Moby-Dick​ del océano. LeBron y Leonard.

Por otro lado, un ejecutivo de la Liga, cuya indentidad no ha sido revelada, ha dicho lo siguiente a ese mismo medio. “Creo que irán fuerte a por Leonard una vez la temporada haya terminado. [Leonard] quiere ir a Los Ángeles. Probablemente no habrá declaraciones públicas al respecto, pero él tiene motivos de peso. Se acerca a la agencia libre [en 2019]”.

Tan solo haremos un recordatorio al respecto de estas anónimas declaraciones. Kawhi es oriundo de Los Ángeles, California.

¿Un riesgo… de 200 millones?

Las reglas del juego, en el panorama contractual, permiten a los Spurs poner sobre la mesa una renovación por 200 millones de dólares. Pero ante tamaña millonada —no es una cifra para tomarse a la ligera— la franquicia tiene sus motivos para recelar. Su estrella solo ha jugado nueve partidos esta temporada, y continúan sin saber exactamente por qué. Su lesión en el cuádriceps, la esencia de la misma, permanece como todo un misterio.

Paralelamente, pues esto es baloncesto y no tenis, en un año o dos los tejanos también deberán ocuparse de las renovaciones del resto de su núcleo joven (Dejounte Murray, Kyle Anderson, Davis Bertans), algo en lo que la renovación de Leonard tendrá mucho que decir.

Y mientras, repantigados, ajenos y a la expectativa, los Lakers, con su espacio salarial de 70 millones de dólares, se frotan las manos.